27 jul. 2012

Comida Punk


Lo vi claro cuando el otro día leí la noticia: Disney, la supercorporación de la utopía políticamente correcta, dejará de emitir publicidad de comida basura. No sólo eso, sino que en un intento de adoctrinar nutritivamente a las masas, creará la etiqueta "Mickey Check", el sello identificativo de los alimentos saludables. Que un ratón avale tu dieta es muy American Dream. Me pregunto si estamparán Mickey Checks en cada naranja, lechuga o tomate que se produzca en el campo español. Sería bello. A lo que iba. Lo vi claro entonces. La comida rápida es un elemento subversivo en la cadena de montaje de aspiraciones occidental. Es punk. Como lo fueron los cigarrillos la década pasada. En un mundo en el que cada céntimo cuenta no podemos permitirnos pagar los tratamientos de salud de las gordas y los gordos, auténticos dinamitadores del pensamiento único y estandartes del desprecio por el canon estético. El demonio tiene forma de Big Mac, como hace años tuvo forma de droga, de amor libre, de comunismo, de laicismo. Comer como un cerdo es hoy en día una actitud tan revolucionaria como lo fue en su día dejarse patillas. Castigar el cuerpo para proporcionarnos placer es la última forma de protesta que nos queda, porque el cuerpo es el objeto final de propaganda del sistema. Si hay cuerpos perfectos, el sistema funciona. Somos hombres y mujeres anuncio.

  Lo bonito de la comida basura, precisamente lo atractivo que tiene, es el riesgo que conlleva. Es la mística del veneno, que en pequeñas dosis altera el organismo lo suficiente como para acercarlo al éxtasis. De hecho, numerosos estudios intentan probar que estos alimentos afectan al cerebro de manera similar a las drogas. Muchos recordaréis las imágenes de una enfurecida americana golpeando a la chica de la ventanilla de un drive thru tras enterarse de que se habían agotado los nuggets de pollo. O tal vez, también en EEUU, aquella señora que se prostituía por el mismo manjar a la puerta de un McDonalds. Comer guarro te coloca inmediatamente en la liga de lo macarra. Si flirteas con el fast food pero no sucumbes completamente a su llamada, eres uno contra mundo, un utopista con los pies en la tierra. Un Winston Chruchill, un Harry Callahan, una Lisbeth Salander. El presidente Obama para en un establecimiento de comida rápida con sus hombres y pide unas hamburguesas, alitas de pollo. La imagen le acerca al pueblo; es un hombre duro, que no renuncia a su pisar la línea. Su mente está más allá de las preocupaciones físicas. Hace cincuenta años estaría bebiendo whisky y dando palmadas en el hombro de algún estibador malencarado. Hoy en día, esta escena sería impensable, porque esas productos llevan la carga semántica de un pasado atávico que queremos enterrar. Pero si la comida basura te atrapa de verdad pasas a ser un freak denostado y un outsider. Un místico de lo terrenal y el enemigo a batir. Hace 20 años los tipos malos tenían bigote. Hace 10 fumaban. Es posible que en breve se alimenten de pizza y burritos, y pidan un extra de queso en sus nachos.  

A mí, que tengo una relación de amor - odio (como todos los verdaderos romances del mundo) con la comida rápida, no me hacen ninguna gracia estos ataques a lo gocho. Negarnos el placer de comer mal es negarnos el placer de pensar y actuar por nosotros mismos, de equivocarnos, y tomar decisiones. Después de todo, comer no es sólo el mecanismo para obtener energía, sino, para mucha gente, el único placer que les queda y el último reducto de libertad animal en este mundo robotizado.

Publicado originalmente en Vanidad, julio de 2012

16 jul. 2012

Mi primera bicicleta

Una entrada para el blog 55dsl Stories de Diesel. Que viva mucho y siempre el táctel, amigos
http://55dslstories.com/site/artista/35

10 jul. 2012

Gran Examen de Reválida CUADERNO


Este miércoles, 11 de julio, estaremos presentando, Daniel, Jan y yo, el CUADERNO Blackie Books, en FNAC Triangle, Barcelona, a las 19:00h. Haremos un examen sorpresa, aviso (qué asco, el profesor enrollado que te avisa de un examen sorpresa, eh?) . Habrá algunos premios y algunas risas a nuestra costa. Será el momento de luciros. De sacar el nerd, el listillo que lleváis dentro, de ganar en base a esos conocimientos que atesoráis con un Diógenes galopante, y que os prometieron que servirían para algo en esta vida. Animáos a venir. No podéis pasar más vergüenza que yo.

3 jul. 2012

Carteles Razz



Hace unos días hice un par de ilustraciones para unos carteles de Razzmatazz en colaboración con Sergio Ibáñez. Después de haberle dado caña en CUADERNO, me seguía picando el gusanillo de la ilustración más realista, aunque al final acabe usando los mismos colores siempre, sea Fauna Mongola o wathever. Es extraño, pero poco a poco he acabado usando los colores que amaba de pequeño y que odiaba de adolescente y postadolescente (o lo que quiera que sea un mico en sus primeros veinte). Bueno, no más relleno de texto por ahora. Los dos carteles ya están convenientemente separados. No sabía exactamente qué escribir para conseguirlo. Lo que cada vez saco más en claro es que ENCANTA dibujar animalillos. Esperemos que no acaben reducidos a motivos para decorar carteles, de cualquier forma....


1 jul. 2012

Tú eres el escaparate


Acabo de encontrar este dibujo que hice hace unos meses para una presentación de Sra. Rushmore en el que daba mi visión de la autopromoción en las redes sociales. Me hace gracia, porque tras ello he estado trabajando sobre personajes manteniendo diálogos interiores, aunque no haya nada serio que enseñar aún. El dibujo es en sí muy básico, pero creo que se entiende bien. Lo que ya dudo es que se lea, así que os amplío un poco el cuadrado que incluye texto pequeño. ¿Que no se lee aún? Partirlo en tres tres trozos lo haría igual de ininteligible... Pero si queréis pillar el sentido general de la historia: no es oro todo lo que reluce