25 oct. 2012

Think Big

Vinilos Think Big
Desde hace unos días, algunas tiendas del barrio de Malasaña, en Madrid y otras tantas de Barcelona tienen en sus escaparates una serie de vinilos inspirados en la campaña de Telefónica "Think Big". En ellos, las propuestas gráficas de Gregori Saavedra, La Fábrica de Pepinos y Cristóbal Fortúnez, que soy yo. El proyecto ha sido organizado por El Duende. La idea era crear una serie de vinilos independientes que pudieran tunear un poco las cristaleras. Mi propuesta consistía en convertirlas un poco en huertos urbanos, con plantas saliendo de suelo, techo o esquinas. La verdad es que me siento más cómodo haciendo animalotes que plantas, por lo que no he podido resistir la tentación de meter bichejos aquí y allá.

Tengo pendiente pegarme un rodeo para hacer fotos in situ, en cuanto las tenga, las pego por aquí. Desgraciadamente, no tengo fotos de las de Barcelona, así que si alguien me quiere mandar alguna y está bonita la coloco aquí también! Por ahora, os dejo con algunos detalles de las ilustraciones en pantalla. Ah! Si queréis más información sobre la propuesta, así como la lista de establecimientos que han hecho de sus escaparates una improvisada galería podéis verlo aquí

Vinilos Think Big
Vinilos Think Big
Vinilos Think Big

24 oct. 2012

1,2,3... Avance!!!! Genio de extrarradio

Un libro de Sergio Fanjul ilustrado por Cristóbal Fortúnez

El propio Sergio Fanjul lo anunciaba hoy en su Facebook. En breve saldrá publicado un libro suyo de relatos ilustrado por mí, del que puedo adelantar que la portada será algo similar a esto que veis. El título: Genio de extrarradio. Por ahora no sé si debo decir mucho más que que me entusiasmaron los relatos al leerlos por primera vez, que he utilizado por primera vez en mi vida negros puros en el color de las ilustraciones y que el libro se presentará en noviembre en, dice Sergio, Malasaña. Avanzaremos más cosas pronto.

23 oct. 2012

Fauna Mongola 63: Phishing...


Yo es que soy un poco bi
Me había olvidado de subir la última actualización de Fauna Mongola al blog. Y lo hago justo a tiempo, porque mañana quiero subir un post nuevo, que, adelanto la primicia, se llamará "Benditos museos" (siempre y cuando no cambie de opinión al levantarme, vamos, que todo puede ser).

Una cosa que siempre me ha llamado la atención es ese juego maravilloso de crear expectativas irreales a la hora de buscar pareja. Las mujeres lo hacen, los hombres lo hacemos. Pero la que creo que es la treta más cachonda y sofisticada de todas es esta, porque juega directamente con la mente retorcida que tenemos la mayoría de los varones. En serio os digo que hay un buen puñado de chicas especializadas en dejar caer en medio de una conversación su posible interés en personas de su mismo género. Ya está. Nada más. Todo el resto de la historia se gesta en la mente del chico, señor o caballero que asocia los términos bisexualidad, promiscuidad y disponibilidad y que hará lo posible por descubrir qué hay de cierto en la afirmación. En el caso de ser verdad, un apunte: Que a alguien le gusten las gambas y además le guste el chocolate no va a hacer que por ti se coma unas gambas con chocolate. No necesariamente.

Picaste!

20 oct. 2012

Jordi Hurtado es real

No es un holograma

Y ahora algo que me hace mucha ilusión....
¿Sabíais que Cuaderno Blackie Books está siendo todo un éxito? ¿Pensabais que esto iba a terminar en verano? Ni de coña, Cuaderno no para de crecer. De hecho, tiene actividades y juegos para pasarlo bien todo el año. Y cada día tiene más fanses!!!! No os lo creéis? Pues mirad este video tan chulo que me mandan de Blackie Books...
http://www.youtube.com/watch?v=BHqm9zhdKZw

Tú también creías que Jordi Hurtado era un holograma?

5 oct. 2012

Gatitos

La tostada hizo santo al gato

Hace no mucho tiempo saltaba a los medios la noticia de que un cerebro artificial creado por Google había decidido ponerse a buscar gatitos por Internet. La noticia, así contada, no era cierta, pues en realidad al cerebro se le había pedido que buscara gatos y lo noticiable del tema es que había aprendido a reconocerlos él solo. Para mí esta información era importante porque parecía legitimar el creciente e inquietante poder de la comunidad felina en la Red. Google lo avala y lo aprueba (Si Google hubiese sido coherente hubiese puesto al cerebro artificial a buscar porno, por eso del número de resultados. Puede que la palabra pussy quedara lost in translation, quién sabe... De todos modos, es bien sabido que los videos y fotos de gatos en Internet son el porno de los que tienen fobia al porno.)

 Desde siempre, el ser humano ha sentido fijación por los animales. Antes incluso de tener mascotas esto ya esa así. Yo estoy convencido de que las pinturas paleolíticas eran una especie de Youtube cavernario en el que los trogloditas se enternecían viendo las figuras de ciervos y mamuts haciendo cucamonas en las paredes. Por supuesto, no estaban los tiempos para sutilezas, así que lo de los gatitos que hablan y los perros que sueñan que corren tendría que esperar. Luego vino la domesticación: los animales ayudaban al hombre en sus tareas a cambio de comida, protección y una mano amiga en la parte posterior de sus orejas. A partir de este momento los animales domésticos pasaron a ser mascotas, se fueron aburguesando y aprendieron a hacer cosas cada vez menos útiles.

 Hoy en día, uno tiene mascotas porque al contrario de los humanos, son predecibles y fieles, y porque nunca te cuestionan nada y se ven obligadas a tolerarte. Los animales son brutalmente francos, pero basta con no molestarlos para que te cojan cariño. Con las personas no ocurre lo mismo. La franqueza hoy en día se valora de una forma extraña: Cada vez veo a más gente defender un tipo de sinceridad campechana que se hace muy desagradable y desde luego, poco amistosa. Un amigo que te dice a la cara que eres un mierda no es ni amigo ni nada. Ignoro si un gato, un perro, una tortuga o un hurón piensan esto, pero si lo piensan, desde luego se lo callan. Yo no quiero que mis amigos sean francos conmigo. Odiaría que lo fueran, qué aburrido. Yo necesito que mis amigos me sepan mentir bien, que me mantengan entretenido, que me alegren la vida con historias extraordinarias. Yo nunca preguntaré si son verdad o no, siempre y cuando parezcan reales. Y si tuviera un animal de compañía, yo no le pediría tanto. 

 Que a uno le gusten las mascotas puede tener más que ver con la necesidad de sentirse querido que con el amor por los animales. De hecho, a muchísima gente se la suda cualquier bicho viviente al que no puedan abrazar y hacer carantoñas. Cuando metemos la cabeza de un gatito en una tostada estamos fingiendo que ese animal tiene un algo especial que lo hace más gracioso y más humano, y por lo tanto más divertido. Todos los animales deberían aprender a hacer trucos para asegurar su supervivencia. Está claro que si los osos panda gruñeran algo parecido a"oh don Piano", el grueso de la población se volcaría en su conservación. Es triste, pero es así. Deberíamos entender que nosotros no somos una excepción. No sólo tendremos más amigos si somos capaces de entretenerlos con habilidades o historias asombrosas, sino que posiblemente, en un futuro, esas mismas habilidades a algunos nos permitan sobrevivir cuando los cerebros artificiales de Google decidan que ya se han aburrido de nuestra previsible falta de talento.

Originalmente escrito e ilustrado para la revista Vanidad, septiembre de 2012